Un homenaje a la Hispanidad
El viernes 13 de febrero el Real Casino de Madrid celebró su fiesta de Carnaval que en esta ocasión rendía homenaje “a un territorio y una cultura inabarcables; la HISPANIDAD en mayúsculas”.
Cerca de 400 socios e invitados acudieron al Real Casino de Madrid, donde fueron recibidos con la habitual escena de entrada que en esta ocasión recreaba la visita de Cristóbal Colón a Isabel La Católica, un momento trascendental para la historia de España y que daba comienzo al llamado Nuevo Mundo.
Tras subir las escaleras, dos grandes figuras de ese período histórico, Hernán Cortés y Francisco Pizarro, saludaban y daban la bienvenida a todos los invitados. Al lado de Cortés, fundador del Virreinato de Nueva España, una reproducción de su estandarte con la Virgen de los Remedios (originario de 1519, el original está en el Museo Nacional de Historia de Ciudad de México). Francisco Pizarro, conquistador del Imperio Inca y Gobernador de Nueva Castilla, estaba acompañado también por una reproducción del estandarte con las armas de Carlos V que el conquistador portaba el 16 de noviembre de 1533 cuando entró en Cuzco (el original se encuentra en el Salón de la Presidencia del Consejo Municipal de Caracas, Venezuela).
Ya en el interior del Real Casino, los socios fueron descubriendo nuevas escenas en las que poder fotografiarse: representando al Virreinato del Río de la Plata, una reproducción de la Pampa argentina con auténticos gauchos y sus aperos. Subiendo las escaleras, los criollos (herederos de los primeros españoles y fruto del mestizaje) que, con todo su colorido, representaban al Virreinato de Nueva Granada.
Junto a ellos, una degustación de bebidas originarias de diferentes países: tequila, ron de caña, pisco, y aguardiente, acompañados de empanadillas criollas, un delicioso aperitivo que daba paso a la cena en los salones Real, Puerta del Sol y Alcalá.
Cada uno de los comensales tenían en su puesto un documento lacrado con las iniciales del Real Casino, una original manera de presentar el menú que, en esta ocasión, y acompañando a la temática, estuvo compuesto por: mazorca de maíz con mantequilla de pimienta y polvo crujiente, taco de cochinita pibil y cebolla encurtida, y guacamole con pico de gallo y totopos, como aperitivos. De platos principales: salmón marinado con cremoso de aguacate y encocado de cítricos; y carrillera de ternera a baja temperatura con mole y maíz en texturas. El postre: pastel de cacao, vainilla y haba tonka, y los ya imprescindibles cafés de Colombia y mignardises.
Como curiosidad, los centros de mesa estaban elaborados “con productos que llegaron a España allende los mares”: piña, bananas, patatas, mangos, maíz, café… Una original manera de recordar todo lo que el Nuevo Mundo ha aportado a la gastronomía.

Tras la cena, comenzó el baile y la barra libre. Los socios pudieron disfrutar de dos ambientes con diferentes tipos de música: orquesta en el Patio de Honor y DJ en la discoteca montada en el Salón Príncipe. Al ritmo de la música convivieron damas de corte con infantes, Moctezuma con monjes franciscanos, damas mexicanas con descubridores… Un mestizaje de razas, colores y culturas que fue, sin duda, la mejor demostración de la riqueza de la Hispanidad.
