Se celebró el martes, 19 de mayo, organizada en colaboración con el Instituto Karol Wojtyla
Con motivo de la visita del Santo Padre a España, nuestra institución acogió la mesa redonda, “Los retos de la Iglesia en el Siglo XXI”, el martes día 19 de mayo, en colaboración con el Instituto Karol Wojtyla y en la que participaron destacados expertos para aportar sus ideas y debatir cómo afrontar los nuevos tiempos.
En el acto, presidido por el vicepresidente del RCM, José Barta Juárez, intervinieron: la Académica de Número de la Real Academia de la Historia, Amparo Alba Cecilia, en nombre del Instituto Karol Wojtyla; el periodista, escritor y profesor del IESE Business School, conocido por su labor como coordinador de la visita del Papa, Yago de la Cierva; el catedrático de Filosofía del Derecho y director del CEU CEFAS, con una amplia trayectoria en temas de familia y pensamiento jurídico, Elio Gallego García; el catedrático de Historia Medieval en la Universidad CEU-San Pablo, historiador y conferenciante, Alejandro Rodríguez de la Peña; y como moderador, Juanjo Romero, responsable del Departamento de Comunicación del Instituto Karol Wojtyla.

Amparo Alba inició sus palabras con agradecimientos al RCM, por la acogida y hospitalidad, y explicó los objetivos del Instituto KW, asociación sin ánimo de lucro, que surgió de un grupo de profesionales de diferentes ámbitos que “comparten la admiración y el agradecimiento por Juan Pablo II y como respuesta a las necesidades que demanda la sociedad actual”.
José Barta señaló que no es muy proclive a presidir actos, pero estos sí, pues este es el cuarto y los tres anteriores fueron un éxito y merecen la pena. Hizo un repaso sobre la situación actual de la Iglesia y los retos que tiene que afrontar y su misión. “Uno es el ser santa, y otro es Cristo a través del tiempo para llevar a todos a la salvación”. En cuanto al momento actual, "la cultura eugenésica está extendida a toda la sociedad", con toda naturalidad. “Ahora el aborto es un derecho humano, la eutanasia es un derecho humano, la manipulación de embriones humanos es un derecho social e intelectual”. También distinguió entre cristiandad y cristianismo y con el panorama actual, “la Iglesia tiene un gran reto para dar respuesta a los más de 1400 millones de católicos que hoy en día respiramos en la tierra”, señaló.

Juanjo Romero subió al estrado para hacer las presentaciones de los invitados.
“No tengo entradas”, dijo Yago de la Cierva para empezar, pues suele ser lo primero que le piden, al estar en la organización de la próxima visita del Papa, -también estuvo en la pasada del año 2011, con Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Juventud-. Analizó la situación actual exponiendo datos en los que quedó patente el desapego de la población por la religión. El pasado año más del 50% de los niños que nacieron no fue bautizado y solo el 15% de los matrimonios que se celebraron lo hicieron por la Iglesia. "Hay algo que no estamos haciendo bien cuando las familias católicas no somos capaces de transmitir la fe a nuestros hijos, ni tampoco los colegios de inspiración cristiana a los que asisten nuestros jóvenes durante 15 años dejan la práctica cuando salen". Expuso algunas de las causas de “esta descristianización” y propuso actuar en aquellas cuestiones que están en nuestras manos porque “la mayoría no lo está”. Habló de su experiencia como periodista en la Santa Sede, los viajes como acercamiento, los eventos… “Quedan 17 días para la llegada del Santo Padre y tenemos un gran desafío, mostrar que vivir la fe es un atajo para la felicidad”, concluyó.

Elio Gallego citó como respuesta a San Pablo a los Corintios como respuesta, cuando escribió, “todo es vuestro”. O lo que es lo mismo, “todo es nuestro, todo se nos ha dado, y todo significa todo… El cielo, la tierra, la gracia, la naturaleza, los sacramentos, las estaciones, el espíritu santo, el amor… y una riqueza de sabiduría de 2000 años de historia. Es increíble todo lo que tenemos; somos los más ricos de la tierra, per, pero aquí aparece el desafío”, señaló, “el principal reto es experimentarlo y hacerlo nuestro”. Abogó por un “trabajo de profundización para lograrlo” porque “la Iglesia está siendo desafiada como nunca antes lo fue”, estamos en una sociedad nihilista. “Sabemos cómo salir del comunismo, per, pero ¿cómo se sale del nihilismo?”. Para combatirlo abogó por “beber de las fuentes”.

Alejandro Rodríguez de la Peña centró su exposición en “el amplio margen de mejora de la Iglesia”, sin que nadie se ofenda por decirlo. “Tenemos un gran desafío”, subrayó y para ello se remontó a los primeros años del cristianismo cuando convivía con el paganismo con todo lo que ello implicaba, pero tiene 20 siglos de historia que suman. Pensando en el futuro, le gustaría que la Iglesia fuera “una, santa, católica, universal, apostólica, romana, en comunión con Pedro”. Aportó una tormenta de ideas “con mis manías y mis temas”, y echa de menos aspectos como “las homilías; que se habla poco del pecado y menos del pecado original”. También extraña una iglesia más cristocentrista, porque a su parecer se habla poco de Cristo, que “se centre más en Cristo, se ore más, el Santo Rosario, que sea más contemplativa para todos, no solo para los monjes, más espiritual, más pobre, sin apegos, sin politiqueos…”, y sobre todo, “sanar las heridas que generan el desconcierto”.

Seguidamente, se celebró un animado coloquio en el que los invitados pudieron responder a las cuestiones planteadas por los asistentes que entre socios e invitados casi llegaban al centenar.