Ir al contenido

Cena 189 aniversario

El domingo 14 de diciembre en la sede casinista de Alcalá 15

Celebrando un nuevo año 

El 14 de diciembre el Real Casino de Madrid festejó el cumpleaños de nuestra Institución con una velada a la que acudieron más de seiscientos socios e invitados.


Cerca de 400 velas iluminaban los salones Real, Puerta del Sol, Alcalá, Glorieta y Príncipe en los que en esta ocasión se apostó por una decoración típicamente navideña: pinsapo, ilex, esparragueras, tuya y armónica para las coronas de los candelabros y los centros de mesa, y tartán escocés para menús y números de mesas, mientras que los manteles elegidos combinaban el burdeos con el tartán de mesas imperiales. Completando la decoración, y para ambientar la entrada de los socios, grabaciones de villancicos clásicos interpretados por el coro de la Catedral de Worcester y la filarmónica de Praga.


Como es habitual, la organización fue impecable, y a las nueve de la noche (hora oficial del comienzo de la cena) la práctica totalidad de los más de 600 asistentes ocupaban su sitio en los salones, donde por cierto fueron recibidos con champán francés para hacer el que fue el primero de muchos brindis a lo largo de la noche.



Tras los aperitivos (que combinaron las clásicas gildas con el sushi, el foie y la tosta con jamón de pato) llegó el menú, especialmente elegido para la ocasión y que consistió en: Espuma de patata con pulpo al pimentón; Corvina con mantequilla roja, coco y alcachofas; Terrina de lechazo al oporto, crema de maíz y cenizas de sarmientos; Pastel de Jijona, naranja y azahar; dulces navideños y café de Colombia. Como vino, el ya mencionado champagne Veuve Pelletier Brut, el albariño Leiras, y un Rioja de Viña Pomal Reserva 2019. 


A los postres, el presidente del Real Casino, Fernando Eguidazu, el secretario Fernando Blanco Giraldo y el vicepresidente ​José Barta, fueron saludando mesa por mesa, salón por salón, a todos los asistentes, “pensamos que era más cercano que el habitual brindis desde el estrado… qué mejor ocasión que esta para saludar a los socios y felicitar la Navidad”.




Y tras la sobremesa, que en estas veladas siempre se alarga, llegó el baile en el Patio de Honor. Como en anteriores ocasiones se montaron tres barras para dar un mejor servicio: una en la galería de acceso al Real, y dos en ambas salas del Bar Las Estancias. También como en otros años, se abrieron todos los balcones de la planta superior para que la música llegara a todos los rincones, por lo que fueron muchos los que disfrutaron de los primeros compases de la orquesta desde allí.


La noche terminó ya de madrugada, cerca de las cuatro de la mañana, hora en la que los últimos invitados abandonaban el edificio de Alcalá 15.



Compartir esta publicación
Archivar
La independencia judicial, base de la democtracia
Acto en colaboración con el Instituto Karol Wojtyla